Luego de 32 años de ausencia en un Clásico de Otoño, los Toronto Blue Jays regresaron a la Serie Mundial y lo hicieron con un golpe de autoridad ante los poderosos Dodgers de Los Ángeles. A continuación, repasamos con detalle cómo se gestó el contundente 11-4 que enloqueció al Rogers Centre y cambió la narrativa de la serie.
Un inicio tenso y con oportunidades desperdiciadas
Toronto comenzó con nervios. En las dos primeras entradas dejó cuatro corredores en base, a pesar de que Bo Bichette –quien no jugaba desde principios de septiembre– conectó el primer imparable del equipo. Los Dodgers, más acostumbrados a este tipo de escenarios, aprovecharon para irse arriba 2-0 con sencillos productores de Will Smith y Enrique “Kiké” Hernández.
Daulton Varsho y el vuelco del cuarto episodio
El jardinero izquierdo, conocido sobre todo por su defensa, cambió el juego con un jonrón de dos carreras que empató la pizarra 2-2. Fue la primera chispa ofensiva que el público necesitaba para volver a creer: la bola viajó 425 pies y salió a 109 mph, según Statcast.
La legendaria sexta entrada: nueve carreras inolvidables
La ofensiva explotó de forma histórica. El dato lo dice todo: ningún equipo anotaba nueve o más carreras en un inning de Serie Mundial desde 1968. El rally comenzó con sencillos consecutivos y alcanzó su clímax cuando el novato Addison Barger salió de emergente y despachó grand slam al segundo piso del jardín derecho. Ese swing cambió el ambiente de “esperanza” a “fiesta” en cuestión de segundos.
Después llegó Alejandro Kirk con cuadrangular de dos rayitas para poner el 11-2. Sumado a un doble de Vladimir Guerrero Jr. y un sólido contacto de George Springer, la entrada duró 27 minutos que parecieron eternos para el bullpen angelino.
Labor del pitcheo: Trey Yesavage mantuvo el control
El novato derecho limitó a la ofensiva de los Dodgers a dos carreras en cinco capítulos, ponchando a seis y, lo más importante, deteniendo amenazas clave con corredores en posición de anotar. Su tercer strike a Hernández para cerrar la tercera evitó lo que pudo ser un 3-0 que habría cambiado la estrategia de Charlie Montoyo.
Reacción tardía de Ohtani no fue suficiente
En la séptima entrada, Shohei Ohtani recordó por qué firmó el contrato récord con los Dodgers: conectó jonrón de dos carreras que puso el marcador 11-4. Sin embargo, el relevo de Toronto –Jordan Romano y Erik Swanson– apagó cualquier intento de remontada al retirar los últimos siete outs sin permitir daño.
Claves del triunfo azul
- Producción del fondo del orden: Barger, Kiermaier y Biggio se combinaron para seis impulsadas.
- Paciencia en el plato: Toronto se embasó 16 veces (10 hits, 6 boletos), forzando a Dave Roberts a usar cinco lanzadores.
- Manejo del bullpen: Montoyo no quemó a sus brazos de confianza para los próximos encuentros.
Lo que viene: calendario del resto de la Serie Mundial
La serie se reanuda de inmediato y los Jays buscarán aprovechar la inercia:
- Juego 2: sábado 25 de octubre – 8 p.m. ET (Rogers Centre)
- Juego 3: lunes 27 de octubre – 8 p.m. ET (Dodger Stadium)
- Juego 4: martes 28 de octubre – 8 p.m. ET (Los Ángeles)
- *Juego 5: miércoles 29 de octubre – 8 p.m. ET (Los Ángeles)
- *Juego 6: viernes 31 de octubre – 8 p.m. ET (Toronto)
- *Juego 7: sábado 1 de noviembre – 8 p.m. ET (Toronto)
* si es necesario.
Toronto no solo ganó, envió un mensaje: esta alineación puede castigar hasta al pitcheo más profundo y su rotación novata luce lo suficientemente sólida para acompañarla. Quedan tres victorias por delante, pero el Juego 1 hizo recordar las glorias de 1992 y 1993 y, sobre todo, le dio a la comunidad latina en Toronto motivos de sobra para soñar con otro desfile de campeonato en Yonge Street.