Si alguna vez te ha confundido adelantar o atrasar el reloj, no estás solo. Un nuevo proyecto de ley federal quiere que Canadá —y por extensión quienes vivimos en Toronto— nos despidamos para siempre del horario de verano. A continuación, te explicamos por qué la propuesta ha ganado tanta fuerza, qué dice la ciencia y cómo podría afectarte.
El proyecto de ley en pocas palabras
Marie-France Lalonde, diputada liberal por Orléans, anunció que presentará un Private Member’s Bill para “establecer una sola hora en todo Canadá”. La propuesta exige una conferencia pan-canadiense con provincias, territorios y socios indígenas para coordinar la transición a un horario único —el llamado horario estándar permanente.
¿Por qué ahora?
El debate renace cada seis meses cuando cambiamos la hora. Lalonde lo califica de práctica “obsoleta” que:
- Incrementa costos para pequeñas empresas y el sector agrícola.
- Descoordina la apertura de mercados entre provincias.
- Aumenta accidentes viales y riesgos para peatones.
- Dificulta la rutina de familias y adultos mayores.
Lo que dice la ciencia del sueño
La diputada se apoyó en la investigación del Canadian Sleep Research Consortium. Según sus estudios, mover el reloj rompe la sincronía entre nuestro reloj biológico, las obligaciones sociales y el ciclo luz-oscuridad. Entre los hallazgos más preocupantes:
- Incremento de la frecuencia cardiaca, presión arterial e inflamación.
- Mayor riesgo de infartos, derrames cerebrales y problemas digestivos.
- Deterioro de la salud mental y del sistema inmunológico.
- 11 % a 15 % más de abortos espontáneos durante el cambio de primavera.
Impacto socioeconómico
Más allá de la salud, el horario de verano afecta la productividad y la logística nacional:
- Empresas: ajustes de turnos y sistemas automatizados cuestan tiempo y dinero.
- Agricultura: los animales siguen la luz natural, no el reloj humano.
- Mercados bursátiles: distintos husos cambiando a ritmos distintos entorpecen las transacciones.
¿Qué partes de Canadá ya dijeron “no” al cambio de hora?
Varias regiones viven todo el año con la misma hora: casi todo Saskatchewan, ciertas zonas de Quebec y Columbia Británica, todo Yukon y la isla Southampton en Nunavut.
Breve historia del horario de verano canadiense
Curiosamente, Thunder Bay (entonces Port Arthur) fue en 1908 la primera ciudad del mundo en implementar el horario de verano. Lo que nació como un intento de ahorrar energía trasciende hoy más por sus efectos negativos que por sus beneficios.
Lo que podría pasar a continuación
El proyecto de Lalonde deberá pasar por varias etapas parlamentarias. Paralelamente, cada provincia decidirá si se adhiere. En Ontario ya existe la Time Amendment Act (2020), y han circulado peticiones ciudadanas desde 2019.
Mientras tanto, el horario de verano termina el primer domingo de noviembre en la mayoría del país. Si el Congreso y las provincias aprueban la propuesta, podríamos estar ante el último cambio de reloj de nuestras vidas.
Para la comunidad latina en Toronto
Además de simplificar la rutina familiar —sobre todo para quienes trabajamos con horarios en América Latina—, un horario único facilitaría llamadas transnacionales, clases virtuales y negocios que conectan Toronto con Ciudad de México, Bogotá o Buenos Aires. Todas esas actividades dejarían de requerir complicadas conversiones horarias dos veces al año.
En resumen: la ciencia, la economía y el sentido común se alinean para eliminar el cambio de hora. Si el proyecto prospera, prepárate para disfrutar de mañanas con más luz natural durante todo el año y despedirte del ritual de adelantar o atrasar tu reloj.