Los tranvías son parte del ADN de Toronto: desde los relucientes Flexity Outlook que vemos hoy, hasta los legendarios PCC color burdeos y crema que recorrieron la ciudad durante décadas. Ahora, un nuevo plan del TTC busca que estos vehículos patrimoniales vuelvan a circular, ofreciendo a los residentes —incluida la vibrante comunidad latina— la oportunidad de subirse a un pedazo de historia sobre rieles.
¿Qué está haciendo el TTC?
El organismo de transporte emitió una convocatoria formal para instalar pantógrafos en su flota histórica. Este componente en el techo capta la energía de la catenaria moderna, algo indispensable para que los tranvías antiguos puedan operar en la red actual.
Alcance inicial del proyecto
• Primer candidato: un tranvía PCC, con opción de adaptar hasta cinco unidades.
• Evaluación completa: inspección estructural, diseño, modificaciones y montaje del pantógrafo suministrado por el TTC.
• Posibles futuros modelos: si la prueba resulta exitosa, podrían sumarse vehículos ALRV y Peter Witt.
Un respiro de nostalgia sobre ruedas
Hasta la llegada de la flota Flexity en 2014, el TTC sacaba su tranvía PCC a pasear los domingos de verano por la ruta 509 Harbourfront. El sonido metálico, los asientos acolchonados y el emblemático timbre eran un viaje directo a mediados del siglo XX. Con la actualización tecnológica, esa postal podría volver a repetirse muy pronto.
Breve historia de los PCC en Toronto
• En 1957 la ciudad contaba con casi 750 unidades, la flota más grande del mundo en su tipo.
• La apertura del metro Bloor–Danforth en 1966 eliminó la ruta tranviaria más concurrida, marcando el inicio del declive.
• Durante los años 80 llegaron los modelos CLRV y ALRV, relegando gradualmente a los PCC.
• Para 1995 sólo quedaban dos PCC en servicio; el resto fue desguazado, preservado en museos o convertido en originales restaurantes.
¿Por qué importa este regreso?
Además de ser un atractivo turístico y cultural, la vuelta de los tranvías vintage celebra la identidad multicultural de Toronto. Representa una conexión directa entre el pasado y el presente, invitando a nuevas generaciones —y a los recién llegados— a descubrir la evolución del transporte público que une nuestros barrios.
Próximos pasos
La licitación sigue abierta y, una vez adjudicada, comenzará la adaptación del primer PCC. Si todo marcha bien, los tranvías clásicos podrían volver a rodar durante eventos especiales y fines de semana de verano. Mantente atento: el próximo paseo histórico podría estar a la vuelta de la esquina.