Comprar casa en Toronto siempre ha sido un reto, pero un nuevo estudio de la Escuela de Negocios John Molson de la Universidad Concordia —impulsado por inteligencia artificial— pone números concretos (y preocupantes) al futuro cercano. A continuación desglosamos los hallazgos, por qué la vivienda sigue encareciéndose y qué soluciones proponen los expertos.
Un mercado que pasó del boom a la “pausa”
Durante años, quien compraba vivienda en Toronto casi tenía ganancias garantizadas. Esa “era dorada” terminó: las ventas se han desplomado y la oferta de propiedades sin vender alcanza récords. Sin embargo, los modelos de Concordia anticipan que los precios volverán a subir a medio plazo.
Pronóstico de precios promedio
2024: $1.4 millones por vivienda.
2025: $1.5 millones.
2032: $1.8 millones.
Es decir, en ocho años el hogar típico podría encarecerse otros $400 000. El informe subraya que esto sucederá a menos que se acelere la construcción y se reduzcan los costos de desarrollo.
Las raíces del problema
Oferta limitada vs. demanda persistente
Durante mucho tiempo la ecuación fue simple: pocas casas, muchos compradores. Aunque hoy vemos más inventario, la IA de Concordia recuerda que esta “crisis de oferta crónica” no desaparece con un par de meses de ventas bajas; es estructural.
Regulación municipal y costos de construcción
Las tarifas que paga un constructor para empezar obra se han disparado casi 1 000 % en 15 años. Entre trámites, permisos y tarifas, un proyecto puede tardar años en despegar, encareciendo cada unidad terminada.
Crecimiento poblacional e inmigración
Incluso con el freno temporal a los residentes no permanentes, Canadá espera sumar 400 000-500 000 personas al año después de 2027. Más población sin un aumento proporcional de viviendas = más presión sobre los precios.
¿Qué soluciones propone el estudio?
Agilizar permisos y eliminar “cinta roja”
Resultado esperado: más casas terminadas antes y a menor costo.
Por qué importa: cada mes de retraso suma intereses, mano de obra y materiales más caros que terminan pagando los compradores.
Revisión integral de políticas de población
Concordia sugiere coordinar metas de inmigración con metas de construcción. Sin sincronización, cualquier alivio será pasajero.
Atacar los costos de construcción
Materiales, mano de obra y financiamiento están en máximos. Incentivos fiscales temporales o subsidios dirigidos podrían ayudar a que los proyectos sigan adelante incluso en épocas de tasas de interés altas.
El equilibrio difícil
Reducir trámites acelera la obra, pero también se necesita mano de obra calificada, precisamente uno de los motivos para permitir más inmigración. Hallar el punto medio entre ambos objetivos es el desafío central que plantean los investigadores.
Si no se actúa con rapidez y coordinación, la casa promedio en Toronto podría rozar los $1.8 millones para 2032. Agilizar la aprobación de proyectos, controlar costos y armonizar la política migratoria son vías imprescindibles para que la vivienda sea accesible —o al menos no cada vez más inalcanzable— para las familias latinas y el resto de la población que llama a Toronto su hogar.