Mr. Greenjeans fue durante décadas un lugar icónico en el Eaton Centre, un refugio perfecto para quienes deseaban descansar de las compras y saciar su hambre con deliciosa comida reconfortante. Su legado perdura en la memoria colectiva de muchos en Toronto.
Los inicios de Mr. Greenjeans
El restaurante original de Mr. Greenjeans abrió sus puertas en 1975 en Adelaide Street East, dentro de una tienda de plantas. Desde su inicio, se destacó por ofrecer comida reconfortante con un toque especial. Su popularidad creció rápidamente, lo que llevó a la apertura de su ubicación en el Eaton Centre en 1980.
Un refugio en el centro comercial
Ubicado en el cuarto piso del Eaton Centre, Mr. Greenjeans era un espacio donde los visitantes podían escapar del caos del centro comercial. Con sus ventanas de dos pisos de altura y una decoración frondosa, el restaurante se diferenció de la típica oferta de comida rápida del centro comercial. Los menús, en forma de overoles verdes de plástico, también llamaban la atención.
Una experiencia memorable
Durante los años 90, el restaurante alcanzó su apogeo de popularidad con su famosa cabina de “Sing Your Heart Out”, donde los niños podían cantar durante sus fiestas de cumpleaños. Su menú era igual de recordado, destacando platos como los batidos espesorados, ensaladas servidas en frascos de vidrio y postres imponentes como “Here Comes the Fudge”, una copa repleta de helado, brownies, crema batida y salsa de chocolate.
Los desafíos del cambio
A pesar de su nostalgia, Mr. Greenjeans no fue inmune a los cambios. El ámbito del centro comercial evolucionó, y la llegada de nuevas opciones gastronómicas, como el Urban Eatery y Richtree Markets, junto con el crecimiento de cadenas de restaurantes competidoras, puso presión sobre su negocio. En 2006, el restaurante se renovó con un diseño moderno por la diseñadora de televisión Sarah Richardson, quien incorporó candelabros y vajilla blanca.
El cierre y el legado
En 2014, una señal en la entrada del restaurante anunció su cierre definitivo, acompañado de un mensaje de despedida en Twitter. El propietario Maury Kalen explicó que la decisión se debía a varios factores, incluyendo el aumento de los costos operativos en el centro comercial, que ya no era un lugar económicamente viable para continuar.
El recuerdo perdura
Aunque Kalen alguna vez insinuó que podría haber un regreso del restaurante, han pasado más de diez años sin indicios de su retorno. Aun así, la memoria de Mr. Greenjeans vive en la mente de muchos que crecieron en Toronto, y sigue siendo una parte entrañable de la historia del Eaton Centre.