Tras años de tensiones, ambas potencias dan un paso inesperado hacia la distensión económica. ¿Qué implica este acuerdo para la economía global?
— En un anuncio que sorprendió a analistas y mercados por igual, Estados Unidos y China acordaron reducir drásticamente los aranceles mutuos durante un período inicial de 90 días, marcando así un avance inesperado en medio de una guerra comercial que ha dejado secuelas económicas globales durante más de cinco años.
La medida, producto de negociaciones maratónicas durante el fin de semana en Ginebra, representa un cambio de tono entre las dos economías más grandes del mundo, y sienta las bases para un diálogo más constructivo a futuro.
¿Qué incluye el acuerdo?
A partir del 14 de mayo de 2025:
- EE.UU. reducirá los aranceles sobre productos chinos del 145% al 30%
- China reducirá los aranceles a productos estadounidenses del 125% al 10%
Se mantienen los aranceles del 20% impuestos por EE.UU. a productos relacionados con el fentanilo.
Ambas partes describieron el acuerdo como un paso hacia una “relación económica sostenible, de largo plazo y mutuamente beneficiosa”.
Impacto inmediato en los mercados
La reacción de los mercados internacionales fue contundente:
Dow Jones: +2%
S&P 500: +3%
Nasdaq: +3.5%
Hang Seng (Hong Kong): +3%
Este optimismo refleja el alivio de los inversores tras años de tensiones, incertidumbre y cadenas de suministro interrumpidas por políticas arancelarias agresivas, particularmente impulsadas durante la presidencia de Donald Trump.
Infografía | Antes y después del acuerdo arancelario
| Aranceles recíprocos | Antes | Ahora (por 90 días) |
| 🇺🇸 EE.UU. → China | 145% | 30% |
| 🇨🇳 China → EE.UU. | 125% | 10% |
| Productos ligados al fentanilo | 20% (EE.UU.) | Se mantiene |
¿Por qué es importante?
El acuerdo llega en un momento crítico para ambas economías:
Estados Unidos:
Su PIB registró la primera contracción trimestral desde 2022, en parte debido a la acumulación de inventarios antes de la entrada en vigor de aranceles anteriores.
Sectores como el agrícola, automotriz y tecnológico han sido duramente golpeados por el cierre de acceso preferencial a mercados chinos.
China:
Las exportaciones a EE.UU. cayeron drásticamente en abril.
La actividad manufacturera se contrajo al ritmo más acelerado en 16 meses, lo que presiona al gobierno de Xi Jinping a acelerar estímulos económicos internos.
Declaraciones clave
Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU.:
“Ambas delegaciones coincidimos en que nadie quiere una desvinculación. Lo que tuvimos era, en la práctica, un embargo. Lo que queremos es comercio… equilibrado y sostenible.”
Ministerio de Comercio de China:
“Este es un paso significativo hacia resolver nuestras diferencias mediante diálogo igualitario. Sienta bases para futuras cooperaciones.”
¿Qué se puede esperar a continuación?
Las dos partes acordaron crear un mecanismo permanente de diálogo económico y comercial, liderado por:
- He Lifeng, viceprimer ministro de China
- Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU.
- Jamieson Greer, representante comercial estadounidense
Las conversaciones se alternarán entre ambos países o podrán celebrarse en terceros territorios, con la posibilidad de añadir “consultas técnicas” sobre temas específicos.
¿Tregua real o pausa estratégica?
Aunque el acuerdo no es un tratado comercial definitivo, representa un cambio real en la retórica y el enfoque diplomático. El hecho de que ambas partes reconozcan públicamente la necesidad de una relación estable ya marca una diferencia respecto a los años de confrontación directa.
“Este es claramente solo el comienzo de negociaciones más profundas. Es un alivio temporal, pero estratégico”, resumió Dan Ives, analista de Wedbush Securities.
En un mundo cada vez más interdependiente, este acuerdo de 90 días no solo alivia la presión sobre los mercados, sino que abre la puerta a un nuevo capítulo en las relaciones EE.UU.–China, con impacto directo en la economía global.