¿Por qué es importante para el ecosistema?
High Park, uno de los parques más emblemáticos de Toronto, está a punto de ser el centro de una práctica tradicional que puede sorprender a muchos: una quema controlada. A finales de abril, el parque será escenario de este procedimiento, una práctica anual que se realiza desde el año 2000. Aunque podría parecer un desastre, esta quema está cuidadosamente planeada y tiene un propósito ecológico fundamental.
¿Qué es una quema controlada?
La quema controlada en High Park tiene como objetivo restaurar y proteger el raro ecosistema de Black Oak Savannah (sabana de roble negro), que está en peligro de extinción. La ciudad de Toronto se asocia con la Indigenous Land Stewardship Circle y el Anciano Henry Pitawanakwat para realizar esta tradición indígena que ayuda a fortalecer las plantas y animales que dependen del fuego para prosperar.
El fuego no se extiende descontroladamente. Las llamas se mantienen bajas, quemando solo los restos que cubren el suelo, como hojas secas, ramitas y pasto, y reduciendo así la competencia de especies que no están adaptadas a este tipo de ecosistemas. La quema también permite que las especies nativas crezcan más fuertes y saludables, favoreciendo su supervivencia a largo plazo.
Restricciones y medidas de seguridad
Durante la quema, el acceso al parque estará restringido en las áreas cercanas a la zona de fuego. Además, High Park se cerrará a los vehículos para garantizar la seguridad pública. La ciudad ha anunciado que se colocarán avisos y señales en las entradas del parque y en la comunidad circundante para informar a los residentes y visitantes sobre el evento. Las personas sensibles al humo, como aquellas con asma o alergias, deben evitar el área o mantenerse en interiores con las ventanas cerradas durante la quema.
Las autoridades también informan que se emitirá un aviso con 24 a 48 horas de anticipación, dependiendo de las condiciones climáticas. El parque South Humber también será parte de las quemas, y el proceso se llevará a cabo en distintas fases a lo largo del día.
Importancia ecológica y cultural
Este proceso de quema no solo es vital para el ecosistema local, sino que también forma parte de un esfuerzo por reconectar con los conocimientos indígenas sobre la tierra y la naturaleza. La quema tiene un nombre ceremonial: Biinaakzigewok Anishnaabeg, que significa “la responsabilidad de un fuego purificador para todos los pueblos nativos” en Anishinaabemowin.
High Park alberga aproximadamente 29 hectáreas de sabana fragmentada y bosque de roble, siendo una de las áreas más significativas de comunidades vegetales de pradera y sabana que quedan en Toronto. Esta quema controlada, por lo tanto, no solo ayuda a la vegetación, sino que también contribuye a la preservación de este hábitat único en la ciudad.
Una tradición que trae beneficios a largo plazo
Aunque ver el parque en llamas puede parecer alarmante para algunos, es una práctica esencial para proteger el futuro del ecosistema de High Park. La quema controlada es una intervención natural que fomenta un entorno saludable para la fauna y la flora, siguiendo los métodos sostenibles y respetuosos con la naturaleza que han sido utilizados por las comunidades indígenas durante siglos.